28 de junio de 2007

En busqueda del reemplazo

La selección argentina de voley está pasando por una etapa muy complicada, y es más que nada por el recambio de jugadores, en el que también se encuentra la ausencia del mejor libero del mundo, PABLO MEANA. Actualmente lo reemplaza su hermano, Martín.

Despés del Mundial en Japón del año pasado, Pablo decidió retirarse de la selección para poder dedicarse más a su esposa e hijos, desde entonces se abrió la incógnita de quién quedaría en su puesto. Argentina está en un déficit de producción de jugadores, y más aún en el puesto de LIBERO, que se creó para poder igualar el nivel de los equipos, porque los ataques ya superaban a las defensas.

Cuando Pablo hizo pública su desición, se empezaron a escuchar muchos nombres, como Martín (su hermano), Facundo Santucci, Alexis González (que decidió renunciar a la selección), Ignacio Forastiero y muchos más. Pero el temor de los fanáticos del voley era: ¿ QUIÈN ESTARÍA AL NIVEL DE PABLO?, pregunta que aún no encuentra respuesta.

Actualmente Martín sería el indiscutible titular para el técnico Jon Uriarte, pero le "pisa los talones" Facundo Santucci, el otro que se encuentra en la lista que dió Jon. En lo que hasta el momento se ve en la Liga Mundial, a pesar de que el equipo se nota que no funciona del todo bien, el libero no está cumpliendo un buen papel y eso es lo más preocupante.

A su vez lo que pasa es que la gente está acostumbrada a Pablo, que dejaba el alma en la cancha, y se notaba, era capáz de morir por ir a buscar hasta la pelota más complicada, subirse a las tribunas, saltar carteles, correrse la vida, con tal de que el balón no picara en el campo propio. Y lo que se supone, es que Martín tendría que aprender de su hermano, pero hay que reconocer que le debe ser muy pesado llevar ese apellido, y que es lo único que tienen en común, porque son dos personas completamente diferentes.

Lo que queda es esperar que haya alguién que pueda entrenar bien al que sería el libero titular y el que se merezca ese puesto tenga su estilo, pero no se olvide de Pablo, que debe ser el máximo referente, pero ¿quién es el que tendría que poner "manos a la obra"?, ¿tal vez Pablo Meana?, que ya tuvo la experiencia de entrenar a un chico, que terminó siendo uno de los mejores líberos y lo supero hasta a el mismo.

Esperemos que pronto se pueda solucionar este problema y que la selección vuelva a ser una Potencia como en las viejas épocas y que le tengan miendo, no que ellas teman de los demás equipos.
Noelia Bottazzi

27 de junio de 2007

La historia de suspenso tuvo final feliz para Almirante

Después de 25 días de incertidumbre, Almirante Brown pudo festejar. En Junín y a puertas cerradas, el equipo de Blas Giunta le ganó 1 a 0 a Estudiantes, con gol de Sebastián Penco, lo que le permitió ganarse un lugar en el Nacional B para la próxima temporada. El partido de vuelta (la ida terminó 0 a 0) había comenzado el 2 de junio en cancha de Racing, pero un desubicado, de los que abundan en nuestro país, arrojó una bomba de estruendo que conmocionó al arquero Pincha, Walter Cáceres, y obligó al árbitro Diego Abal a suspender el partido.
Los primeros 13 minutos se habían jugado el pasado 2 de junio. No hubo goles aquel día, pero sí hechos trascendentes, como la expulsión del defensor de Estudiantes Luciano Mazzina y el penal a favor del "Mirasol". En aquel momento, justo cuando Penco se preparaba para cobrar la pena máxima, todo acabó por culpa de la propia gente de Almirante Brown. La AFA apeló a la mano dura en este caso: le aplicó al equipo de Isidro Casanova un descuento de 18 puntos para la tabla general de la próxima temporada.
Después de tantas idas y vueltas, el 27 de junio fue el día elegido para completar los 77 minutos que restaban, en cancha de Sarmiento de Junín y sin público. La primera acción tuvo como protagonista a Carlos Zavaleta, que le ganó la apuesta a Penco en el cobro de ese interminable penal. Estudiantes ya estaba resignado al 0-1, pero el ex defensor de Sarmiento estrelló el disparo en el palo. En el primer tiempo -de 39 minutos-, Estudiantes superó a su rival, a pesar de la inferioridad numérica. Hasta ahí, todo a pedir de boca para los de Caseros.
A Walter Cáceres le costó recuperarse. Los dirigentes del club pretendían postergar aún más la fecha de disputa del partido justamente para que "Cubito" llegue al partido en un 100%. Pero el ex Racing debió jugar con algunas dificultades y terminó abandonando el campo de juego en el entretiempo.
Ya con Gustavo Jaime en el arco, Estudiantes sintió el jugador de menos. Almirante comenzó a adelantarse en el campo de juego y consiguió lo que vino a buscar, a los 10 minutos, por medio de un cabezazo del infalible Sebastián Penco -ingresó con complicidad del arquero Jaime-. A partir del 0-1, la desesperación le jugó en contra al equipo de Della Picca; Miguel Porcel dejó a su equipo con nueve por agredir verbalmente al juez del encuentro, Diego Abal.
En los últimos minutos de juego, el equipo de Giunta solo se dedicó a manejar la pelota para cuidar el resultado. Estudiantes sintió la impotencia de contar con dos menos y no logró arrimarse al arco custodiado por Cristian Campestrini. Así todo terminó. Regreso al Nacional B de "La Fragata" después de nueve años, aunque sabe que la permanencia será más complicada de lo normal.

Formaciones:
ALMIRANTE BROWN: Cristian Campestrini; Gonzalo Peralta, Carlos Zavaleta, Walter Mendoza; Emanuel Perea, Sergio Meza Sánchez, Alejandro Orfila, Luis Peña; Carlos Lovera; Federico Maraschi y Sebastián Penco. DT: Blas Giunta. Cambios: Edilio Cardoso por Perea (48m.) y Hernán Rivero por Maraschi (74m.).
ESTUDIANTES: Walter Cáceres; Hernán González, Luciano Goux, Pedro Bocca; Javier Umbides, Miguel Porcel, Cristian Lillo, Ezequiel Bustos; Daniel Cigogna y Juan Martin. DT: Rodolfo Della Picca. Cambios: Gustavo Jaime por Cáceres (38m.), Juan Quevedo por González(62m.) y Lucas Martella por Cigogna (65m.).

Andrés Villa

26 de junio de 2007

La violencia empañó el ascenso de Tigre a Primera

Mientras el tiempo se esfumaba y Martín Morel se tomaba su tiempo para cobrar el penal que decore el ascenso de Tigre a Primera después de 27 años, un grupo importante de inadaptados, “hinchas” de Nueva Chicago, entraron a la cancha y arrasaron con todo. Desvistieron a los jugadores de su club y atacaron sin piedad a los simpatizantes de Tigre, que ya palpitaban la máxima alegría. El saldo: un muerto, 14 heridos y 78 detenidos. ¿La policía? Bien, gracias.
Lamentablemente, la violencia se llevó una vez más el protagonismo. Los daños morales por el descenso pasan con el tiempo. Los destrozos dentro y fuera del estadio también tienen solución. ¿Pero quién le devuelve la vida a Marcelo Cejas, un hincha de Tigre que fue a Mataderos con la ilusión de ver a su equipo campeón? Nadie.
Este hombre de 41 años perdió la vida luego de ser víctima de un severo traumatismo de cráneo, producto del impacto de una piedra arrojada por simpatizantes locales en una emboscada. Pero la animalada no acabó allí, porque una vez caído, este grupo de individuos, que no hacen más que empañar la imagen de un club de fútbol, siguieron golpeando al hombre caído. Ni siquiera la policía ayudó a Cejas; según cuentan testigos, los encargados de la seguridad –ayer de presencia tácita- manifestaron que no podían hacer nada. Los propios hinchas del “Matador” trasladaron a quien era uno de los 15 heridos, que solo unos minutos después se transformó en una nueva víctima del fútbol argentino.
No es una crónica de la Guerra de Medio Oriente. Esto pasó en nuestra Capital Federal, más precisamente en cancha de Nueva Chicago, donde Tigre volvió a subir a la elite del fútbol argentino después de deambular durante 27 años en las categorías de ascenso. El equipo de Diego Cagna superó por 2 a 1 al conjunto de Mataderos, que no pudo revertir el 0-1 de la ida.
En este capítulo futbolístico, de menor relevancia en esta historia de terror, Tigre controló en todo momento las acciones de juego. Siempre estuvo en ventaja –teniendo en cuenta la ventaja de la ida- y jugó con la desesperación de Chicago, que salió a quemar las naves desde el minuto cero. Es cierto que el “Torito” tuvo más de una oportunidad de quebrar el cero de la valla de Daniel Islas, pero nunca pudo cerrar los avances. Para colmo, en una pelota parada, a los 34 minutos del primer tiempo, Diego Castaño desvió con la cabeza el centro de Nicolás Torres para decretar el gol. 1 a 0 y la historia comenzaba a pintarse de azul y rojo.
En el segundo tiempo, Tigre apostó al contraataque. A los 6 minutos, un ex Chicago e hincha del club de Mataderos, Leandro Lázaro (el de la chilena en la ida), la peinó para que Martín Galmarini definiera el pleito con un bombazo potente, inatajable para Navarro Montoya. Solo tres minutos después, Federico Higuain –bajo la mirada de su padre y su hermano Gonzalo- logró descontar para el local. Pero ya era tarde.
Tigre lo aguantó hasta el final. Cuando se jugaba el tercer minuto de descuento (Gustavo Bassi había marcado seis), Martín Morel, que había ingresado minutos antes por Lucas Wílchez, se escapó hacia el gol, pero Navarro Montoya lo derribó dentro del área. Penal para Tigre después de ¡51 partidos! La resolución: nunca se sabrá.
El quinto ascenso de Tigre a Primera (‘45, ‘53, ‘67 y ‘79) quizás sea el más emocionante. Luego de haber hecho un interesante Apertura, con Ricardo Caruso Lombardi como técnico, llegó Diego Cagna, quien se encargó de conducir a un equipo bien encaminado. Una pequeña frustración pegó a Tigre cuando perdió la inmejorable chance de jugar una final por el ascenso directo, pero inmediatamente se empezó a cumplir la fantasía de gran parte de la Zona Norte: dejó en el camino a Chacarita, Platense y el broche de oro con Nueva Chicago.
En Victoria, se festejó todo lo que un grupo de delincuentes arruinó. Los 4.000 hinchas del “Matador”, en lugar de cumplir con el rito del abrazo y el infaltable canto de “dale campeón”, debieron correr en busca de refugio. Algunos la ligaron igual y Marcelo Cejas se llevó la peor parte. Simplemente, una verdadera vergüenza.

Andrés Villa
Fotos: http://www.elcomercioonline.com.ar/

23 de junio de 2007

Wimbledon: tradición británica al deleite de Roger Federer

Entre los pronósticos meteorológicos reservados y el tenis inapetente de los últimos tiempos, Roger Federer buscará irradiar a los amantes de la raqueta e irá así en busqueda de su quinto Wimbledon consecutivo para igualar la marca del sueco Bjorn Borg. En la tierra más tradicional del tenis, frente a la aristocracia británica que disfruta sus strawberries & cream, Federer se transmuta y se convierte en un animal, que parece jugar a otra cosa distinta del tenis. El siente que allí es donde pertenece; allí es donde sabe que puede ganar; allí es donde por los últimos cuatro años ha sido imbatible, y allí es donde buscará nuevamente coronarse como rey indiscutible.
El All England Club ha anunciado, hace algún tiempo ya, que para el 2009 el estadio principal tendrá un techo corredizo, cuyas obras ya han comenzado pero debieron aplazarse para que pueda disputarse una nueva edición de este torneo. Lo cierto es que en este 2007 el estadio central parecerá un árbol en pleno otoño, cuajado y sin amparo alguno frente a las desconcertantes lluvias londinenses. Será la primera vez desde que fuese inagurado, allá por 1920, que la cancha de tenis más famosa del planeta estará sin ningún tipo de cobertura.
Para todo aquél que tenga la suerte de darse una vuelta por Wimbledon, el primer consejo sería aconsejarle que lleve un paraguas, pero este año más aun. Sólo queda resignarse y cruzar los dedos para que las condiciones del tiempo no sean como de costumbre: agua, agua y más agua. Por otra parte, difícilmente se vuelvan a ver las histriónicas rabias de Jonh Patrick McEnroe frente a un fallo dudoso. Los ojos estarán puestos en el debut del Hawk-Eye, introducido por primera vez en la Catedral, que evitará, al menos en la teoría, irascibles escenas ochentosas. Si la máquina dice out, a llorar a la iglesia.
Mientras pasan los días y el comienzo del torneo más tradicional se acerca, las casas de apuestas echan humo, pero pocos son los que se atreven a pronosticar un triunfo distinto del de Federer. Ya sean periodistas, leyendas o cualquier persona, nadie duda al aseverar que el suizo será principal protagonista y cargará con el rótulo de máximo candidato. No obstante con la percha que él tiene cualquier prenda le sienta con holgura. Un escalón por debajo vienen una manada de jugadores, todos pretendientes al trono del gran Roger. Rafael Nadal, convencido de sus capacidades tras la final del 2006, encabeza la lista de espera que también integran Roddick, dos veces finalista y ahora bajo el ala del legendario Jimmy Connors, el serbio flemático Djokovic, que después de chapotear en Roland Garros buscará generar aquí una ola aún mayor, el bombardero Berdych, y la esperanza local Andy Murray, que aun no confirmó su presencia pues se recupera de una complicada lesión en la muñeca derecha.
Los argentinos intentarán sacarse los patines. Los que mayor chance de hacer pie tienen son David Nalbandian y Guillermo Cañas. El unquillense se adapta perfectamente al césped y es sabido que es un abonado a las grandes citas, aunque cargue con un año de poco ritmo de competencia. El gladiador de Tapiales es un todo terreno a prueba de balas, siempre en busca de una nueva arremetida. Juan Martín Del Potro es el as bajo la manga que tiene la legión, pese a que aun no ha alcanzado su techo. Su saque provoca un mayor daño en pasto y sus golpes punzantes también lastiman. Con apenas 18 años, el tandilense ya ocupa el puesto nº 55 del ranking mundial y día a día, a medida que su juego progresa a pasos agigantados, desmiente con la raqueta el aire atolondrado y poco fiable de su quijotesca figura. Si la lluvia lo permite, este domingo se abre la cerca del verde césped de Wimbledon. Pasen, vean y disfruten!...
Marcos Zugasti

Argentina, tercero en Montreux

Fue difícil olvidarse de la inesperada derrota con Suiza en semifinales. En el primer tiempo del partido por el tercer puesto, Argentina sufrió los efectos de la eliminación y estuvo al borde de cederle la medalla de bronce a Italia. Pero una reacción a tiempo le permitió al seleccionado nacional recuperarse de un 0-2 y derivar la definición a los penales, donde apareció el experimentado arquero argentino, Juan Oviedo, que fue el arma fundamental para que Argentina suba por 18º vez al podio de un mundial.
En la primera parte, al equipo de Fredy Luz no le alcanzó haber dominado la bocha, porque careció de profundidad y desequilibrio. El equipo italiano, potenciado por una defensa muy bien parada y sin fisuras, apostó al contraataque, vía por la que Nicola Palagi logró abrir el marcador. A 1 minuto y 23 segundos del final, Leonardo Squeo volvió a sacar provecho de la desesperación argentina y de sus desajustes defensivos para adelantar por dos tantos al equipo azurro –que hoy vistió camiseta blanca-. Así terminó la primera mitad.
Un cambio de actitud importante hizo reanimar el juego argentino. Luz metió en cancha jugadores más punzantes, como José García y Carlos Nicolía, y consiguió buenos dividendos. A los cuatro minutos, Carlos López descontó para el seleccionado argentino, y a siete del final, Nicolía alcanzó la igualdad.
Finalizados los 40 minutos, llegó el tiempo del gol de oro. Argentina fue el que más se acercó al final en ambos tiempos extra (de cinco minutos cada uno), pero nunca pudo filtrar la pelota en el arco rival. El desahogo se produjo en la situación menos deseada: los penales. Juan Eduardo Oviedo, aprovechando su imponente volumen corporal, tapó los cinco disparos de los italianos -D. Montarán, Travasino, Squeo, Palagi y Cocco-, y solo le bastó a la Argentina el gol marcado por Pablo Alvarez (fallaron López, José García y Velázquez). De esta manera, Argentina se ganó un lugar en el podio, aunque no en la posición que fueron a buscar a Montreux.
Durante el desarrollo del mundial, el rendimiento del seleccionado argentino nunca pudo optimizarse. Comenzó presentando algunas dudas en la primera fase, que por la abrupta superioridad sobre el rival no produjo consecuencias adversas. En cuartos de final se despachó de Brasil (2-1) sufriendo más de lo esperado, y en semifinales, llegó el golpe del nocaut: la eliminación sorpresiva ante Suiza (4-3).
¿Sirve como consuelo haber salido tercero? En principio siempre es bueno ingresar en un podio, pero para un país que es siempre es candidato y que desde hace ocho años que no se consagra campeón del mundo, el tercer puesto puede ser insignificante.
España se quedó con el título
El equipo español obtuvo su 13° título mundial, y segundo consecutivo, luego de vapulear en la final Suiza, el anfitrión, por 8 a 1. Los tantos para el equipo de Carlos Feriche, que serán locales en el próximo Mundial, fueron marcados por Ordeig, Gual (2), Panadero, Gil (2), Roca y Teixidó. Previo a la final, los ibéricos ya habían reafrimado su chapa de gran candidato al vencer claramente a Alemania (4-0), Colombia (9-1), Brasil (7-1), Angola (8-0) e Italia (6-0).
Posiciones Finales: 1° España, 2° Suiza, 3° Argentina, 4° Italia, 5° Francia, 6° Portugal, 7° Brasil, 8° Angola, 9° Mozambique, 10° Andorra, 11° Chile, 12° Alemania, 13° Inglaterra, 14° Colombia (*), 15° Holanda (*) y 16° Estados Unidos (*).
(*) descendieron al Mundial B

Andrés Villa

Reveco campeón mundial minimosca

El boxeo argentino tiene un nuevo campeón y es el mendocino Juan Carlos Reveco, de 23 años, que derrotó anoche en su provincia natal al tailandés Nathra Sasiprapa en el octavo round y de esta manera se quedó con el título minimosca de la AMB (Asociación Mundial de Boxeo). Ambos retadores llegaban invictos a la pelea, que se realizó en el estadio Vicente Polimeni, en Las Heras.
El comienzo de las primeras tres vueltas fue de estudio por parte de ambos pugilistas, que intercambiaron golpes sin causarse daño alguno. Por su parte, Sasiprapa tomaba el centro del ring y trataba de llegar a Reveco a través de directos y uppercuts, pero el argentino rápido de movimiento lograba escaparle a los golpes de su contrincante.
El desarrollo de la sexta vuelta le jugó una mala pasada al boxeador cuyano, quien luego de recibir un cross de derecha fue cortado en su párpado izquierdo. En el siguiente round el público mendocino empezaba a ilusionarse, debido a que el asiático comenzaba a sentir el trajín de la pelea y el argentino seguía manteniendo la misma intensidad del principio.
El desenlace del combate llegó en el octavo, donde Reveco, pupilo de Pablo Chacón, continuó con su arduo trabajo en el cuadrilátero. Luego de conectar una serie de golpes Sasiprapa cayó al suelo y el árbitro panameño, Gustavo Padilla, inicio la cuenta, pero tailandés logró levantarse. El daño ya estaba hecho, debido a que el visitante se encontraba conmocionado. De esta manera el argentino acompañado por el aliento de su público fue en busca del nocaut, que llegó luego de una combinación de golpes, provocando que el árbitro proclamara el final del cotejo.
Ambos boxeadores se encontraron con esta posibilidad de poder pelear por la corona mundial luego de que el japonés Kaki Kameda renunciara al título para poder pasar a la categoría pluma. Tanto el argentino como el tailandés pudieron tener esta chance, debido a ser los dos mejores rankeados de la categoría.
Sin dudas, Reveco tiene un gran potencial como a su vez mucho por mejorar, pero el futuro le deparará peleas de mayor jerarquía y de importantes sumas de dinero. Seguramente su máximo anhelo será defender el título conseguido y poder seguir metiéndose en la historia grande del boxeo nacional, lugar para unos pocos.

Nicolás Papini

22 de junio de 2007

Huracán y Tigre ganaron por un sueño

A pesar de la adversidad en la ventaja deportiva, Huracán y Tigre demostraron que la Promoción no es ningún trámite para los equipos de Primera. No les pesó el decorador dato estadístico que afirma que solo cuatro de los catorce equipos de la categoría pudieron subir por esa vía. Al contrario; Huracán superó claramente a Godoy Cruz y se llevó un esperanzador 2 a 0, mientras que Tigre también fue más que su rival, en este caso Nueva Chicago, en un partido que los de Victoria se impusieron por 1 a 0, con un gol de chilena de Leandro Lazzaro.
Huracán y Godoy Cruz fueron los primeros en pisar el césped, o mejor dicho, el barro. El local despejó por 90 minutos los recuerdos amargos del último fin de semana -cuando fue derrotado polémicamente por San Martín de San Juan- y puso la mente en la nueva chance para subir. Por cuarta vez consecutiva le sacó el jugo a la localía, manejando el balón e hilvanando con paciencia situaciones de gol. A los 19 minutos del primer tiempo, Walter Coyette adelantó al equipo de Antonio Mohamed, tras tomar un balón suelto en el área rival. Y en una situación similar, pero mediante una palomita, Joaquín Larrivey puso el 2 a 0 que le permitió al "Globo" tomar aire para la revancha, a jugarse el domingo a partir de las 15.00, con arbitraje de Carlos Maglio.
Huracán fue el segundo equipo del Nacional B en ganar por dos goles a uno de Primera, aunque su único precedente, Gimnasia de Concepción del Uruguay, en la temporada 02/03, finalmente no pudo consumar el ascenso, porque el "Tatengue" se vengó con un arrollador 3 a 0. Por eso, es mejor no festejar antes de tiempo, y más si se tiene en cuenta que el equipo mendocino fue el cuarto mejor equipo del Clausura 2007 en condición de local.
Otro equipo que debe crecer en casa para revertir un marcador adverso es Chicago, que perdió ayer 1 a 0 con Tigre. El equipo de Carlos Ramaciotti se olvidó de llevar a Victoria el buen juego que le permitió escapar del descenso directo en las últimas fechas y Tigre supo sacar provecho. Mediante el desequilibrio de Lucas Wílchez -que por pedido de Diego Simeone volverá a Estudiantes de La Plata-, y las proyecciones de Martín Galmarini y Matías Giménez, el equipo de Diego Cagna dominó las acciones de juego del primer tiempo e inquietó en más de una oportunidad la valla defendida por Navarro Montoya. La recompensa llegó en el minuto 31, cuando Leandro Lazzaro, luego de un pase del arquero Daniel Islas, conectó una espectacular chilena que invalidó el esfuerzo del ex guardameta de Boca. La "ley del ex" -tanto por Lázzaro como por Islas- volvió a funcionar... ¡Y de qué manera!
En el segundo tiempo, a pesar de haberlo intentado, el local no pudo encontrar el segundo gol. Chicago apareció en los últimos minutos de juego y terminó atrincherando en su arco a Tigre, que no debe perder para subir a Primera después de 27 años.
Los sueños de subir se mantienen latentes y los que se juegan la permanencia, también creen. ¿El favorecido? El espectador neutral.

Andrés Villa

21 de junio de 2007

Con dos destellos de Román, Boca alcanzó la sexta Libertadores

No hubo batucada, ni ruidos por parte de los simpatizantes locales hasta altas horas de la madrugada en el hotel que valieran. Los partidos se ganan dentro de la cancha. Y Gremio careció de ideas a lo largo de todo el partido para lograr la abultada cantidad de goles que necesitaba para soñar aunque sea con los penales. Y Boca lo tuvo a Juan Román Riquelme, opaco en gran parte del desarrollo pero que apareció en los momentos justos, liquidó el pleito y le permitió a Boca empezar a saborear la sexta Copa Libertadores que lo coloca nuevamente como el Rey de Copas con 17 torneos internacionales, por encima del Milan.
El encuentro estaba estancado, inmerso en un pozo. Gremio había realizado el desgaste en la primera mitad, sin ideas, con entusiasmo pero sin lastimar el arco defendido por un seguro Mauricio Caranta. Ni el cabezazo en el palo de Rolando Schiavi, jugador que supo vestir con gloria la camiseta de Boca, sirvió para amedrentar la solidez defensiva del conjunto de Miguel Ángel Russo y levantar a un equipo brasileño intrascendente en la zona de definición. Todo hasta que apareció Riquelme, que poco había inquietado hasta el momento, y clavó un golazo al ángulo que hizo inútil la espectacular volada de Sebastián Saja. Y sentenció el partido, la serie, y la copa, que volvía a la Argentina.
Pero no le bastó y, con un Gremio que ya estaba completamente desconcertado, con las pocas chances de lograr la hazaña que merodeaban el imponente marco del estadio en Porto Alegre esfumadas, estampó su segundo sello del encuentro luego de un rebote de Saja y empezó a redondear un partido ideal para Boca que no se ajustaba al realidad aunque eso poco le importaba a los protagonistas de esta nueva conquista.
Porque hasta las iluminaciones de Román, casi nada había hecho el equipo argentino. Sólo lo que necesitaba, lo que le alcanzaba. La goleada de 3 a 0 conseguida en la Bombonera en el partido de ida invitaba a plantear un duelo luchado y trabado en la mitad del campo y a hacerse fuerte en la última línea frente a los avatares de los brasileños. Y así fue. Subían Lucio y Patricio, los laterales. Presionaban Diego Gavilán y Lucas. Tuta, Carlos Eduardo y Diego Souza hacían lo que podían en ofensiva. Pero Boca ni se inmutaba acrecentando con el correr de los minutos la desesperación de Gremio y del público que se acoplaba a esa inquietud.
Boca había entendido perfectamente como llevar el partido, con algunas zozobras pero sin desordenarse en el fondo. Con Daniel Díaz y Caranta como pilares, se bancó las arremetidas de Gremio durante gran parte del desarrollo del cotejo.
El ingreso de Rolando Schiavi en el primer tiempo, por el lesionado Teco, le puso un condimento extra al dramático choque, puesto que el defensor supo vivir momentos de goce con Boca en épocas bastante recientes y, por las vueltas de este bendito fútbol, llegó a tierras brasileñas y se encontró jugando una final de Libertadores frente al club que le brindó las mayores satisfacciones. Y, paradójicamente, casi le complica una noche que venía tranquila ya que a poco estuvo de abrir el marcador en el comienzo del complemento con un cabezazo que se estrelló en el palo, lo que podría haber cambiado el rumbo del encuentro.
Pero el equipo de Russo veía que Gremio no lo lastimaba de acuerdo a sus pretensiones y de apoco se fue animando a progresar en el campo. Ya con el ingreso consumado de Sebastián Battaglia por Neri Cardozo para contener más el juego en la mitad de la cancha, Boca recuperó el balón y, con el conjunto brasileño jugado en ofensiva, le propino dos mazazos que ni los propios jugadores de Boca esperaban. Y a partir de allí todo fue toque, traslado del balón y esperar que corran los minutos y, al mismo tiempo, los jugadores de Gremio. Palermo pudo haber ampliado la diferencia para consolidar otra goleada, pero desde el punto penal el gol se le volvió a negar.
Ya estaba todo dicho. Boca alcanzaba nuevamente una Copa Libertadores con un contundente 5 a 0 en el resultado global. Ese torneo que parece sentirse atraído por las vitrinas de esta institución. Pero éste no sólo es un trofeo más para Boca y para algunos jugadores que ya encuentran repetidos estos festejos, sino que sirvió en gran medida como revancha para este grupo de futbolistas que sufrió un duro golpe hace seis meses frente a Estudiantes y que rápidamente borró ese paso en falso.

Síntesis

GREMIO: Sebastián Saja; Patricio, William, Teco, Lucio; Diego Souza, Lucas, Diego Gavilan, Tcheco; Carlos Eduardo y Tuta.
BOCA: Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Daniel Díaz, Morel Rodríguez, Clemente Rodríguez; Pablo Ledesma, Ever Banega, Neri Cardozo; Riquelme; Rodrigo Palacio y Martín Palermo.
Goles: 23'ST Juan R. Riquelme (BJ), 35'ST Juan R. Riquelme (BJ)
Cambios: 35'PT Rolando Schiavi por Teco, 0'ST Márcio Amoroso por Tcheco, 14'ST Sebastián Battaglia por Neri Cardozo, 25'ST Éverton por Tuta, 37'ST Sergio Orteman por Ever Banega Amonestados: 5'ST Diego Souza (Gr) , 25'ST Lucas (Gr) , 29'ST Pablo M. Ledesma (BJ) Estadio: Gremio
Arbitro: Oscar Ruiz

Gabriel Antonielli

Fotos: http://www.ole.com.ar/

18 de junio de 2007

Histórico triunfo de Cabrera

El deporte argentino está de fiesta y esto se debe al triunfo histórico de Ángel Cabrera, quien se coronó en el 107º Abierto de los Estados Unidos, emulando a Roberto De Vicenzo, ganador del Abierto Británico en 1967. De esta manera el golf argentino alcanzó su segundo Major en la historia.
La victoria no sólo es histórica por ser el segundo título de Grand Slam de nuestro país, sino porque se dio en Estados Unidos ante la atenta mirada de Tiger Woods, número uno del mundo y Jim Furyk –ambos estadounidenses- , que finalizaron en la segunda posición del certamen.
El cordobés se llevo el torneo con 285 golpes (+5), siendo el jugador más regular durante los cuatro días de competencia, además de convertirse en el único golfista que bajó el par 70 en dos oportunidades. El jueves – comienzo del torneo- fue la mejor labor del argentino, finalizando el día con 69 golpes (-1) y de esta manera se ubicaba en la segunda posición, detrás del inglés Nick Dougherty.
El comienzo de la última jornada no fue fácil para Cabrera, debido a que arrancó en la séptima posición, pero sabiendo que si lograba hacer un total de 69 golpes ese día estaría entre los candidatos al título. El arranque del Pato fue muy bueno, porque en los hoyos 4 y 5 logró concretar dos birdies, desde un metro. En el sexto Cabrera hizo un bogey que lo retraso, pero como Tiger Woods cometió un doble bogey en el 3, el argentino retomó la punta luego de realizar un birdie en el 8, desde 4 metros y medio.
En el siguiente hoyo el “Pato” cometió un bogey, lo que lo obligó a compartir la primera ubicación con otros cuatros golfistas. Pero a partir del hoyo 11, la disputa sería ante el mejor golfista del mundo y Furyk, ganador de este Abierto en el 2003.

En el hoyo 14 el argentino empezó a ver que el sueño de alzarse con un trofeo de esta magnitud no estaba lejos, debido a que realizó un par y Tiger cometió un bogey en el 11. El tiro del torneo llegó en el 15, donde el “Pato” ejecutó un gran golpe en el fairway, lo que le permitió nuevamente realizar un birdie y alejarse a 3 golpes de sus perseguidores.
El sueño de ganar un Major cada vez estaba más cerca y los nervios como la ansiedad crecían desmesuradamente. La presión interna sumada a la que ejercía tener detrás de él a Tiger pisándole los talones, repercutió en el “Pato”, debido a que cometió dos bogeys, en el hoyo 16 y 17.
Llegó el hoyo 18, el último y definitivo, el que marcaría el destino del argentino, quien lo jugó con una gran templaza, resolviéndolo en 4 golpes. Su tarea en el torneo había llegado a su fin, nada más quedaba esperar que Tiger finalizara su desempeño.
El epílogo del certamen se acercaba y el mejor golfista de la historia se encontraba presente con una difícil prueba que cumplir. Tenía que lograr realizar su hoyo en tan solo dos golpes, para poder llevar la definición del torneo a un playoff junto a Cabrera. Pero la suerte y el destino estuvieron del lado de nuestro compatriota, debido a que Tiger no logró su cometido y le permitió al “Pato” alzarse con la victoria más preciada e importante de su carrera.

Nicolás Papini

Foto: http://www.sport.es/ y http://www.ole.com/

Ahora sí: ganó, gustó y goleó

Después de haber sufrido más de lo previsto en el debut del 38° Mundial de Hóckey sobre patines, Argentina encendió el camión con acoplado y pasó por arriba a un débil Holanda, con un contundente 9 a 0. El nivel nacional mejoró notablemente con respecto al triunfo sobre Angola en la primera fecha, y con la tranquilidad de haber definido el partido en la primera parte, apostó a la rotación de jugadores con el fin de preservarlos para las instancias decisivas. Carlos López marcó el camino de la goleada, que fue ampliada por David Farrán y el juvenil José García, que anotaron tres tantos cada uno, mientras Emanuel García marcó los dos restantes.
Sin lugar a dudas, Holanda era el rival más accesible de la primera ronda. En el último Mundial -jugado hace dos años en San José, Estados Unidos- la naranja, que en este caso no es "mecánica", había finalizado 14° sobre 16 equipos, lo que lo obligó a jugar el año pasado el Mundial "B" en Montevideo, donde fue subcampeón. El equipo europeo, que en la primera fecha había perdido 4 a 1 con Chile, no pudo disimular los errores tácticos-técnicos y fue superado por un eficaz equipo argentino, que liquidó el asunto en la primera parte (terminó 5 a 0).
El contexto colaboró para que los nueve sanjuaninos que representan a nuestro país tengan minutos en cancha (el único que no jugó fue Pablo Alvarez, quien se lesionó en el primer partido y tiene comprometida su vuelta a las pistas de Montreux). Puntos bajos no hubo, claro, porque Holanda nunca llegó a inquietar la valla defendida por Juan Oviedo, en primer turno, y a Andrés Garramuño, que debutó en el campeonato. En el aspecto ofensivo brillaron David Farrán, que volvió a explotar su especialidad, el tiro externo, Emanuel García y el debutante José García, de solo 19 años. La clave para este cómodo triunfo, que es el más abultado en lo que va del torneo, fue el constante dominio de la bocha y la firmeza defensiva, dos puntos indispensables para alcanzar los objetivos, que según el técnico Fredy Luz, para este Mundial es ser campeón.
Todavía no tiene asegurada la clasificación, pero para que esto no ocurra debe suceder una legítima catástrofe: debe perder por goleada con Chile, que hoy cayó con Angola 2 a 0, y que el equipo africano también gane por un marcador abultado a Holanda. Los chilenos nostálgicos seguramente auguran una victoria, si conmemoran el histórico triunfo por 2 a 1 sobre el equipo albiceleste, en los cuartos de final del Mundial de San Juan '89 (fue la última vez que Argentina no finalizó entre los cuatro primeros). Mientras Chile se juega las últimas monedas para seguir con vida, Argentina continúa acelerando en busca del quinto título mundial.
Otros resultados: Grupo A: Brasil 5 - Alemania 3 y España 9 - Colombia 1. Grupo C: Francia 6 - Estados Unidos 2
Andrés Villa